Acción de forma del símbolo
(Extracto del libro "Morfología, símbolos, signos y alegorias." José Caballero.)
La acción de forma del símbolo existe en la medida en
que es percibido.
Si alguien se coloca en el interior de un aposento y
no sabe donde se encuentra, el hecho de que la habitación sea esférica
o piramidal no tiene significado para esa persona. Pero si el mismo
personaje, aunque esté con
los ojos vendados, sabe que está incluido en una
habitación piramidal, va a tener registros de tensiones internas diferentes a
si sabe que está en un espacio esférico. Siempre y cuando se tenga registro
psicológico de la
forma del símbolo, éste actúa sobre la representación
interna, influyendo en los fenómenos internos no por la forma que le rodea
sino por la sensación interior que corresponde a toda representación, ya que
la forma “en
sí” (independiente del aspecto psicológico) no ejerce
ningún tipo de actividad.
Este hecho es de gran interés si se quieren comprender
numerosas manifestaciones psicológicas que están
considerablemente influidas por la acción de forma de estos símbolos, pues aunque
estudiamos símbolos
situados en el espacio externo, lo hacemos para tomar
parámetros respecto de lo que sucede en el interior de la mente.
Estos símbolos, estas formas representadas en el
espacio interno, tienen importancia porque van a originar abundantes tensiones
entre otros contenidos. A ciertos elementos les van a dar
dinámica, a otros los van a
excluir o los van a incluir y se va a establecer un
completo sistema de concatenaciones acordes con lo representado en el interior de uno
mismo.
De manera que, el primer estudio que debe hacerse de
una construcción es de tipo simbólico; reducir a formas simples,
geométricas, para luego estudiar casos
particulares.
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